Luisa Fernanda López Las amenazas contra organizaciones que defienden a los inmigrantes hispanos en los Estados Unidos no son nuevas. Sin embargo, es preocupante el hecho que ahora ocurran con mayor regularidad y con el trasfondo de una creciente ola de odio y xenofobia que se vive, no sólo el Estado de Carolina del Norte, sino en todo el país.
Tony Asion, director de la organización El Pueblo, atribuye las amenazas al miedo y desconfianza que han venido aumentado entre la población nativa con respecto a los inmigrantes de origen hispano: "Se dicen cosas sobre los latinos que en nada obedecen a la verdad. Se dio el caso, por citar un solo ejemplo, de una estación de radio que informó que los latinos que estaban llegando al Estado de Carolina del Norte tenían lepra, tuberculosis y una serie de enfermedades contagiosas". Dirigentes como Tony Asion han tratado de explicar públicamente a la comunidad que esto no es así, y tal vez por esa defensa de la población inmigrante, él y otras personas son, en la actualidad, blanco de amenazas. Las autoridades están al tanto de la situación, aunque el mismo Asion, quien se desempeñó como policía por más de 20 años en Carolina del Norte, es consciente de las limitaciones que aquéllas tienen y lo poco que pueden hacer. Ante esto, el dirigente intenta estar todo el tiempo vigilante para evitar que algo le pueda suceder, no sólo a él, sino a la gente que está a su cargo. Territorio hostil para inmigrantes El Estado de Carolina del Norte se ha convertido en uno de los lugares más hostiles para los inmigrantes hispanos, sobre todo para aquellos que no tienen sus papeles en regla. El clima de desconfianza y de odio, en las situaciones más extremas, no se refleja solamente en la cotidianidad. En los últimos meses, se ha buscado la manera de aprobar medidas que afectan directamente a los sin papeles, como es el caso de la casi aprobada ordenanza que buscaba prohibir la asistencia médica a las mujeres embrazadas indocumentadas. Carolina del Norte, es un Estado que, en los últimos 10 años, ha visto crecer de manera significativa su población, gracias a la llegada de latinos. Se calcula que, de una población de 20 millones de habitantes, unos 700 mil son inmigrantes. De ese número, casi la mitad permanece de manera irregular en el país. De allí la importancia del trabajo de educación y búsqueda de tolerancia que adelantan organizaciones como EL Pueblo. " Estamos haciendo todo lo posible para educar a la comunidad norteamericana respecto a beneficios que los latinos traen al Estado de Carolina del Norte. Estamos trabajando, estamos contribuyendo al progreso de la región", aclara Tony Asion. Labor nada fácil, mucho más cuando a ello se suman la intimidación y la violencia. * Tony Asion es presidente de la organización El Pueblo |