El programa Partida Programada de la agencia de Inmigración y Aduana (ICE, por su sigla en inglés), funcionará hasta el 22 de agosto en seis localidades.
Ofrecerá a inmigrantes ilegales prófugos sin antecedentes penales hasta 90 días para irse de Estados Unidos, durante los cuales podrán permanecer en libertad.
Un fugitivo de la ICE es un inmigrante ilegal que no abandonó el país luego de una orden final de desalojo, deportación o exclusión de parte de un juez de inmigración.
El programa ofrece a unos 457.000 "inmigrantes prófugos no criminales una alternativa a que, básicamente, los persigamos, arrestemos y expulsemos según los términos del Gobierno", dijo Jim Hayes, director la agencia de Inmigración para operaciones de detención y expulsión.
"Esto les permitirá tener un poco de control sobre el proceso de expulsión, que en definitiva les llegará a cada uno de ellos", añadió.
El programa piloto funcionará en Phoenix, Chicago, Charlotte, Carolina del Norte y San Diego y Santa Ana en California, pero podría expandirse.
En los últimos 10 meses, ICE ha detenido a más de 26.000 prófugos a través de allanamientos en lugares de trabajo, que fueron criticados por algunos activistas de inmigración porque separan familias.
La agencia dijo en un comunicado que el programa será particularmente beneficioso para los prófugos que tengan familia, porque les permite organizar su partida sin estar bajo custodia.
Las personas que ingresen al programa deben reportarse a la policía o usar un dispositivo de monitoreo electrónico mientras preparan su viaje.
El Fondo de Defensa Legal y Educacional Mexicano Americano, que defiende los derechos de los latinos que viven en Estados Unidos, rechazó el programa.
"Es reflejo de una política de inmigración que no tiene dirección", dijo John Trasvina, presidente y consejero general del grupo.
"No hay incentivos para que la gente haga esto. Si la gente quiere irse del país se puede ir", comentó.