RUMIÑAHUI
Inicio
Datos Generales
Misión
Valores
Trayectoria
Comisión Técnica
Documentos
Delegaciones
Correo
Enlaces
Notas de prensa
Rumiñahui en los medios
Boletín virtual
Vídeos

ECUADOR
Símbolos Patrios
Paisajes
Música Nacional
Campeonato de fútbol
Comida Criolla
enlaces
Entidades
Embajadas Ecuatorianas
Embajadas Amigas
Municipios del Ecuador
Provincias del Ecuador
Vuelos a Ecuador
Noticias
Diario El Comercio
Diario Hoy
Diario El Universo
Diario El telegrafo
Seguimiento TV
Teleamazonas
TvEcuador
Canal 1
TC Televisión
Gamavisión
Ecuavisa
5campamento8.jpg
ESPAÑA
HIJOS DE BABEL
Oficinas Extranjería
AVISOS
Ofertas de trabajo
Ofertas inmobiliarias
Jurídico
Visas y Visados
Visa de Estudiante
Homologación
Trabajar en España
Nacionalidad Española
Reagrupación Familiar
Asesoría en línea
Regularización
Arraigo
Matrimonios
Contingente
Carta de Invitación
Renovación
RSS Migrantes

España: Los inmigrantes se resisten a volver a su país aunque no encuentren trabajo en Cataluña Imprimir E-Mail

http://actualidad.terra.es

'No pienso volver a mi país hasta que no cumpla mi sueño de comprarle una casa a mi madre en Esmeraldas(un pueblo costero de Ecuador)', afirma María Reasco, de 30 años, después de apuntarse a la bolsa de trabajo de la oficina del Servei d'Opucació de Catalunya (SOC) en Badalona. La mujer trabajaba de ayudante de cocina en un restaurante barcelonés, pero su contrato laboral acabó con el verano.


Su primera visita a la oficina de ocupación de la Generalitat no le causó muy buena impresión. 'El servicio me parece fatal', dice María después de esperar en silencio más de dos horas para rellenar los papeles. Nadie habla en la sala de espera y todos guardan pacientemente la cola -previamente recogen su número a la entrada de la oficina, igual que en la pescadería de los grandes supermercados- hasta que el pitido del electrónico les avisa de su turno. De tanto en tanto, algunos salen a fumar a la calle para mover las piernas y calmar los nervios bajo la disuasoria mirada de una guardia jurado de una empresa privada.

El encuentro con el funcionario del SOC no pasa de las buenas palabras porque la inmensa mayoría de los desocupados no tiene respuesta a sus necesidades. 'Encontraré trabajo por otro sitio, pero no aquí', asegura la ecuatoriana, que siempre se apunta después de finalizar un contrato temporal, pero que nunca le han llamado de la oficina de ocupación de la Generalitat.

'No pienso volver a mi país hasta que no cumpla mi sueño de comprarle una casa a mi madre en Esmeraldas (un pueblo costero de Ecuador)', afirma María Reasco, de 30 años, después de apuntarse a la bolsa de trabajo de la oficina del Servei d'Opucació de Catalunya (SOC) en Badalona. La mujer trabajaba de ayudante de cocina en un restaurante barcelonés, pero su contrato laboral acabó con el verano. Su primera visita a la oficina de ocupación de la Generalitat no le causó muy buena impresión. 'El servicio me parece fatal', dice María después de esperar en silencio más de dos horas para rellenar los papeles.

Nadie habla en la sala de espera y todos guardan pacientemente la cola -previamente recogen su número a la entrada de la oficina, igual que en la pescadería de los grandes supermercados- hasta que el pitido del electrónico les avisa de su turno. De tanto en tanto, algunos salen a fumar a la calle para mover las piernas y calmar los nervios bajo la disuasoria mirada de una guardia jurado de una empresa privada.

El encuentro con el funcionario del SOC no pasa de las buenas palabras porque la inmensa mayoría de los desocupados no tiene respuesta a sus necesidades. 'Encontraré trabajo por otro sitio, pero no aquí', asegura la ecuatoriana, que siempre se apunta después de finalizar un contrato temporal, pero que nunca le han llamado de la oficina de ocupación de la Generalitat. 'Yo no quiero cobrar el paro (la prestación por desempleo), yo quiero trabajar', dice María. Afirma que, si no encuentra nada en poco tiempo, no tendrá otro remedio que buscar empleo en la economía sumergida como limpiar casas particulares por horas. Una labor que ya conoce y que le permite sobrevivir aquí y seguir soñando con los de allí. 'Me gustaría traer a mi familia a España, pero todo lo que uno quiere no siempre se puede en esta vida', dice la joven ecuatoriana con estrellas de tristeza en los ojos. Se va calle abajo con un curso de catalán bajo el brazo -'algo es algo', apunta- y con la inquietud por el mañana.

Mohamed Hamou, de 26 años, tampoco sale muy contento de la oficina del SOC de Badalona. 'No hay nada', dice este joven marroquí, que trabajaba de peón en la construcción y que lleva un mes y medio desocupado. Su obsesión es encontrar rápidamente un puesto de trabajo, 'de lo que sea' para ayudar a su familia de Tánger.

Mohamed explica que en octubre cobrará la prestación por desempleo, entre 600 y 900 euros, durante seis meses. 'Si no encuentro otro trabajo aquí, no tendré otro remedio que plantearme volver a Tánger con mi madre y mis hermanos', reconoce el joven con amargura porque a nadie le gusta volver derrotado a su pueblo natal. Según los datos de la última EPA (Encuesta de Población Activa), uno de cada tres trabajadores inmigrantes está en paro en Cataluña, es decir un 34,5 por ciento del total de los extranjeros activos. E

l pasado mes de agosto, habían 342.082 personas registradas en las oficinas del SOC, de los cuales 55.562 eran inmigrantes. La pérdida de puestos de trabajo se concentra, sobre todo, en la construcción y en la hostelería, sectores donde predominan los trabajadores extranjeros.

La recolocación de los parados, sobre todo del sector de la construcción y especialmente de los inmigrantes, es una de las prioridades sociales para evitar que el paro se concentre en los barrios marginales y el riesgo de que las barriadas periféricas puedan 'arder' como ya sucedió en París. Con este horizonte borrascoso, el gobierno catalán apuesta por la transformación de las oficinas del SOC -'que ahora sólo sirven para poner sellos', afirma Dolors Llobet, resposanble del área socioeconómica de CC.OO.- en centros 'proactivos' en la búsqueda de ofertas de trabajo, tal y como subrayó la consellera de Treball, Mar Serna, en la presentación de una batería de medidas para mitigar el paro en Cataluña. A

principios de octubre se incorporarán 184 nuevos orientadores laborales -150 financiados por el Ministerio de trabajo y los 34 restantes por la Generalitat- con el fin de ofrecer una información personalizada sobre la oferta de ocupación y de formación a los parados. Este plan de información personalizada se pondrá en marcha en diciembre en las 70 oficinas de ocupación de la Generalitat que, además, serán remodeladas para mejorar los servicios y la atención a las personas sin empleo. Según Dolors Llobet, las nuevas incorporaciones serán 'insuficientes' para atender al actual volumen de parados, aunque apoya el plan de modernización de las oficinas para que 'tengan mayor capacidad de respuesta' a las necesidades de los desocupados. Para conseguirlo, la sindicalista reclama que los recursos de los Itinerarios de Orientación, que ahora están en manos de centros colaboradores , pasen directamente a ser gestionados por las oficinas del SOC.

El Departament de Treball invertirá 45 millones de euros en los próximos dos años para transformar y modernizar tecnológicamente estas oficinas para convertirlas en centros de referencia destinados a la orientación profesional y a la búsqueda de un puesto de trabajo. Estas son algunas de las medidas más destacadas para ayudar a los parados y las empresas catalanas ante la actual crisis económica. La entrada en funcionamiento de las Aulas de Investigación Intensiva de Trabajo -destinadas a las personas que ya están inscritas en las listas del paro- es otra de las iniciativas destacadas de Treball.

Las personas seleccionadas para participar en esta prueba piloto dispondrán de lunes a jueves de ordenadores con conexión a Internet, líneas telefónicas y una plataforma web que les ofrecerá acceso directo a los diferentes portales de empleo adaptados a sus solicitudes de trabajo. A principios de 2009 se pondrá en marcha el nuevo Portal de Ocupación, una web que permitirá poner en contacto de forma automática a las empresas y persona que buscan trabajo.

Los responsables de Treball pretenden reducir los trámites burocráticos y facilitar su implementación a través de internet o por teléfono. Respecto a la formación, el proyecto estrella es la apertura en octubre del primer centro FPcat de formación profesional, que integrará la formación reglada, ocupacional y continua en un único centro, el IES Bonanova de Barcelona. Estará especializado en el sector de los servicios sociales a personas dependientes y contará con 1.000 alumnos en su primer curso de funcionamiento. Será el primero de un conjunto de centros FPcat de 16 especialidades profesionales que nacerán de aquí a 2010. En el ámbito de la formación ocupacional, el Govern pretende llegar a las 50.000 personas en los próximos 12 meses, y permitirá a parados ocupar plazas en cursos de formación continua que no queden cubiertas, hasta un 40% de las plazas.

 

 

 
< Anterior   Siguiente >

OPCIONES





Otras noticias