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Agencia Plurinacional de Noticias -- Ecuachaski
Uno de los problemas más graves que está viviendo la parroquia de Píntag, (ubicado a 45 minutos de la ciudad de Quito) en estos últimos años es la migración, que es muy alarmante para la población. Las causas por los cuales muchos pinteños abandonan sus hogares son diversas como falta de trabajo, carecen de un pedazo de terreno, no tienen una casa propia, por las ofertas de trabajo que se anuncian en los diferentes medios.
En estas circunstancias los niños y niñas menores de cinco años quedan al cuidado de sus abuelos, tíos, hermanos mayores, en el mejor de los casos al cuidado de algún pariente cercano que los quiera acoger. Este abandono a llevado a que muchos de ellos cambien sus hábitos de vida, su carácter a sufrido un cambio considerable en el diario vivir, son niños/as tímidos/as, nerviosos, ariscos, agresivos, emocionalmente inestables, sus notas escolares son bajas, no prestan atención en la escuela, no colaboran en los quehaceres de la casa. Esta migración que se da en Píntag, no solo ha destruido hogares, sino además ha ocasionado que estos niños en el futuro vayan a formar parte de pandillas que están surgiendo en este lugar. Igual hay que destacar que uno de los problemas de esta migración y abandono que están siendo objeto los niños/as por el abandono de los padres, se vuelven niños de la calle, muchos de ellos caen en las manos de la delincuencia, drogadicción y alcoholismo. A estos niños sus padres les envían grandes cantidades de dinero para que las personas que los cuidan, les den todos sus “caprichitos”, pero lo que sucede es que muchas de estas personas no les dan todo, sino que se han acostumbrado a vivir a costillas de estos niños, sin importarles el sacrificio que realizan sus propios hijos en el exterior, para enviarles dinero a sus descendientes. Elena Anagumbla Comunicación Federación de Pueblos de Pichincha/ FFP. |