La baja natalidad y el envejecimiento de la población española harán imprescindible que los empresarios tengan que contratar cada año, durante el próximo lustro, a unos 100.000 inmigrantes cualificados. La escasez de mano de obra nativa altamente formada empieza a ser acuciante en el sector tecnológico, especialmente en el ámbito de Internet, así como en el área sanitaria, ingenieros y consultores. Otros perfiles complicados de cubrir son los profesionales técnicos en producción, operaciones y mantenimiento y los especialistas en oficios manuales como electricistas y soldadores.








