La Corte de Apelación de Bruselas negó este miércoles la liberación de una niña ecuatoriana de 11 años y de su madre, retenidas desde hace casi un mes en un centro de inmigrantes ilegales en Bélgica con una orden de expulsión, según informó a Efe Javier Loja, padre y pareja de las detenidas.
"Es muy duro para mí porque sé que mi hija debe de estar sintiéndose muy mal", explico Loja, que esperaba su puesta en libertad: "ya había preparado la cena en casa para mi hija y su madre", afirmó.
Loja, que reside de forma legal en el país, también explicó que "luchará todo lo que sea necesario para conseguir tener a toda su familia en Bélgica", por lo cual intentará recurrir esta decisión ante el Tribunal de Casación. La niña ecuatoriana Angélica Loja Cajamarca, de 11 años, y su madre, Ana Elizabeth Cajamarca Arízaga, permanecen internadas y con una orden de expulsión desde hace casi cuatro semanas, cuando fueron detenidas por haber residido irregularmente en Bélgica desde 2003.
Los abogados consiguieron frenar la orden de expulsión al interponer un recurso ante la justicia belga denunciando que la situación de encierro a la que se sometía a la menor contravenía tanto la Convención de Derechos del niño de Naciones Unidas como otras convenciones de derechos humanos internacionales.
Pese a que en un primer momento el juez de primera instancia decidió poner en libertad a ambas, la Fiscalía forzó un recurso al considerar que, en contra de lo que alegaban los abogados de la familia Cajamarca, las retenidas "no estaban sufriendo un trato inhumano en el centro".
El portavoz de la Unión de Defensa de los Sin Papeles (UDEP), Gerardo Cornejo, explicó a Efe que el juez de la Corte de Apelación no quiso a entrar a valorar la legalidad de la detención de inmigrantes ilegales durante largos periodos de tiempo en centros de internamiento.
Según Cornejo, el juez se limitó a negar la liberación alegando que no se sometía a las retenidas en el centro a ningún trato "inhumano ni degradante" en el centro.
La UDEP volvió a organizar hoy una manifestación frente a la Corte de Apelación reclamando la liberación de la pequeña ecuatoriana y de su madre.
La niña remitió la pasada semana una carta abierta a los diarios belgas en la que denunciaba que ella y su madre estaban encerradas "como criminales" y en la que pedía quedarse en Bélgica pues aquí vive su padre y están su colegio y amigos.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, se entrevistó el pasado miércoles con ellas en el centro de expulsión, para brindarles su apoyo, aprovechando una visita a Bélgica.
Asimismo pidió a la embajada ecuatoriana que esté pendiente de la situación de sus dos compatriotas. |