Lima. Los jefes de Estado y de gobierno que participan en la V Cumbre América Latina-Unión Europea llamaron este viernes aquí en la Declaración de Lima a atender la situación de los migrantes sobre la base del respeto a sus derechos humanos.
Un adelanto del documento que suscribirán los gobernantes al finalizar esta tarde la cita indicó que las dos regiones deben abordar el tema migratorio bajo el "principio de responsabilidad compartida".
Además, pugnó por desarrollar un enfoque "que comprenda su importante contribución para las sociedades receptoras, y que intensifique la cooperación para prevenir y combatir el tráfico ilícito de migrantes, la trata de personas, la xenofobia y el racismo".
La Declaración de Lima, documento final de la V Cumbre América Latina-Unión Europea realizada este viernes en la capital peruana, planteó el compromiso de los gobernantes por reforzar la cooperación energética birregional con fuentes limpias y no renovables.
Los gobernantes acordaron un trabajo conjunto en la toma de conciencia sobre el impacto ambiental de sistemas no sostenibles de consumo de energía, acceso y uso de fuentes innovadoras de energía renovable y el intercambio de experiencias en biocombustibles.
También subrayaron "la importancia de la cooperación en la preservación y manejo sostenible de la biodiversidad, bosques, recursos marinos y agua, lucha contra la desertificación y la gestión adecuada de los productos químicos.
En materia de combate a la pobreza, ratificaron su compromiso de mejorar la calidad de vida de las poblaciones a través de políticas sociales efectivas, crecimiento económico con impacto redistributivo y participación de los actores sociales.
La Declaración de Lima añadió que los gobiernos deben generar un crecimiento económico estable y sostenido que preserve "políticas macroeconómicas ordenadas y un clima seguro para la inversión", además de promover la plena formalización de la economía.
El documento final de la cita de Lima indicó que el desarrollo sostenible es una condición para el alivio de la pobreza, por lo que los gobernantes subrayaron la importancia de integrar el desarrollo económico y social con la protección ambiental.
Asumieron también el compromiso de impulsar la cooperación birregional para la mitigación del cambio climático y la adaptación a sus efectos, así como para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad, los recursos naturales y la energía.
El texto indicó que los gobernantes participantes establecieron mecanismos de seguimiento sectoriales para temas como "Pobreza, desigualdad e inclusión" y "Desarrollo sostenible: medio ambiente, cambio climático y energía", los principales de la agenda.