La tipificación como delito de la inmigración ilegal será recogida en un proyecto de ley, que se remitirá al Parlamento, mientras otras medidas de lucha contra la inmigración clandestina y consideradas urgentes han sido incluidas en un decreto ley.
La inmigración clandestina como delito figuraba en una ley promulgada anteriormente por Berlusconi, que fue declarada parcialmente inconstitucional.