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Redacción Cuenca
La situación laboral de los ciudadanos peruanos que viven en el Austro es incierta por los obstáculos en el proceso de regularización.
En el Consulado de Perú, en Loja, se calcula que hay 4 000 peruanos que laboran en el Austro. La mitad es informal y vende ropa, plásticos y medicina natural. El resto está en el servicio doméstico, construcción y agricultura. Eso, a pesar de que el Gobierno había propuesto garantizar los derechos y la estabilidad de la mano de obra peruana que trabaja en Azuay, Cañar, Loja, El Oro, Zamora Chinchipe y Morona Santiago. El proceso, que comenzó en febrero y que vence el próximo mes, no tiene resultados. En el Ministerio de Trabajo del Austro no se otorgó ningún carné ocupacional, uno de los requisitos para obtener la visa de trabajo en el Ecuador.
Su costo es de 60 dólares. Ese valor es una limitante, reconoce Duval Yánez, director de Trabajo del Austro. Por ello, se analiza la posibilidad de disminuir este rubro. Pero recién la próxima semana se anunciará la decisión.
En dos meses, hasta la oficina de Recursos Humanos en Azuay, llegaron cinco peruanos para presentar su contrato de trabajo, que era otro requisito. Según su titular, Bolívar Ullauri, los interesados trabajan en haciendas como obreros.
En cambio, a la Dirección de Trabajo del Austro se acercaron otros 150 peruanos para conocer sobre los requisitos. Luis Mayaute, cónsul de Perú en Loja, plantea una prórroga de tres meses para la regularización. En sus oficinas de Loja hay 600 interesados. El 90 por ciento reside en Azuay y Cañar. Según él, otro inconveniente es la dificultad para obtener el récord policial.
Para el director Movilidad Humana de la Curia de Cuenca, Franklin Ortiz, existen más obstáculos como el limitante económico para viajar y acceder al documento de antecedentes penales, ya que este se obtiene en Perú.
Él agrega otra dificultad relacionada con los contratos de trabajo permanentes. Por ejemplo, en la construcción, la permanencia es por el tiempo que dura la obra.
Con él coincide el presidente de la Cámara de la Construcción del Azuay, Rubén Martínez, quien señala que los obreros peruanos laboran de tres a cuatro meses.
Según Martínez, los obreros peruanos ayudaron a disminuir hasta un 15 por ciento los costos en la construcción, por eso es importante que se solucione el tema.
Mayaute señala que la regularización beneficiará a quienes laboran en agricultura, construcción y servicio doméstico. En este último sector el inconveniente es que no hay un gremio que los agrupe.
Otro objetivo de la regulación era conocer cuántos peruanos viven en el Austro. Pero aparte del cálculo del Consulado del Perú no hay otra estimación oficial.
En la oficina de Migración de Azuay no hay una estadística. El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que es difícil tener cifras porque existen 36 ingresos por la frontera sur. La gestión diplomática
El trabajador del sector informal también puede tramitar una visa comercial para legalizar su actividad. El costo de este documento es de 230 dólares, a diferencia de los 30 que vale en el Perú. Y se necesitan otros requisitos.
En junio próximo, los representantes de las cancillerías de Perú y Ecuador tienen previsto reunirse para solventar estos inconvenientes. Pero el lugar de la cita aún no está definido. |