En un discurso ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Arbour reprochó los recientes ataques contra campamentos de gitanos en Nápoles.
La nueva administración, que acoge a la racista Liga Norte, aprobó a mediados de mayo último un paquete de regulaciones duras contra los extranjeros en situación irregular, entre ellas el alargamiento del periodo de retención hasta 18 meses a la espera de expulsión.