Juntar esfuerzos para elevar la educación de la sociedad en general sobre los derechos migratorios, proveer servicios humanitarios y salvaguardar los derechos humanos y legales de quienes son deportados, fueron las conclusiones de la reunión sostenida por un grupo de líderes comunitarios y religiosos de Los Angeles.
“Los hemos invitado aquí para que platiquemos y encontremos soluciones comunes ante las redadas de ICE que han impactado la vida de las personas, especialmente los niños y sus familias, por consecuentes arrestos y deportaciones”, dijo el Obispo Auxiliar Oscar Solis durante una reunión con 19 líderes en la sede de la Arquidiócesis de Los Angeles.
Según Catholic Legal Inmmigration Network Inc. (Red Católica Legal de Inmigración o CLINIC, por sus siglas en inglés), en la actualidad existen 1,400 personas detenidas que necesitan todo tipo de atención, especialmente legal, pues carecen de conocimientos sobre sus derechos en esta área.
La organización no lucrativa ha contratado a cuatro abogados para atender a la mayor cantidad de detenidos posible, y ha reunido a 90 abogados que trabajan gratuitamente llevando casos y recopilando la información completa de los detenidos, que muchas veces permanecen en espera de ser deportados hasta seis meses, como es el caso de los nicaragüenses, dijo Adilia