Ante una audiencia que llenó a su máxima capacidad el auditorio principal del Museo Metropolitano de Nueva York, el afamado escritor mexicano Carlos Fuentes utilizó su talento como para presentar su visión acerca del Bicentenario de las Independencias de diversos países de América Latina.
El evento fue organizado por el el Consulado General de México, el Instituto Mexicano de Cultura y la Oficina de Turismo de México, a manera de tributo al maestro Fuentes, por su cumpleaños numero 80 y 50 aniversario de su primer novela, La Región Más Transparente. En compañía del doctor Friederich Katz, el Cónsul General de México en esta ciudad, Embajador Rubén Beltrán, y una audiencia que reconoce y valora el talento del escritor mexicano, uno de los más prominentes hombres de letras en América Latina. “Carlos Fuentes es mucho más que un icono; es una institución viviente, representa una constante búsqueda que define y redefine quienes somos como pueblo, como nación y como continente”, señaló el Embajador Beltrán. "Hoy los ciudadanos de este país han fijado sus ojos en el flujo de inmigrantes que están cambiando la demografía de Estados Unidos. En un mundo global, la migración se ha convertido en una instancia que redefine nuestras identidades nacionales, ojalá por medio de la construcción de puentes, de confianza y cooperación. Los mexicanos en Nueva York representan a la comunidad migrante de mayor crecimiento en la región. Esto significa que tal y como las anteriores olas de nuevos neoyorkinos, los mexicanos de hoy han llegado a compartir su cultura, aptitudes, entusiasmo, juventud y experiencia de vida para el beneficio de la ciudad en su conjunto", dijo Beltrán. El Maestro Fuentes, por su parte, señaló que "ahora que estamos cerca del bicenterario de nuestra independencia, lo que necesitamos es un nuevo "Nuevo Acuerdo" que vaya de abajo hacia arriba, usando la educación como su principal herramienta, [porque] la educación es el fundamento del desarrollo". Carlos Fuentes ha combinado su carrera literaria con una destacada carrera diplomática y su importante trabajo como catedrático en las universidades más prestigiosas, incluyendo Harvard, Columbia y Princeton. Ha recibido numerosos premios literarios por obras como La región más transparente” (1958), “La Muerte de Artemio Cruz” (1962), “Cambio de piel” (1967), “Terra Nostra” (1975), “La Cabeza de la Hidra” (1978), “Gringo viejo” (1985) y “La Campaña” (1990). |