BRINDISI, Italia (Reuters) - El Papa Benedicto XVI utilizó su viaje de este fin semana a la ciudad de Brindisi para instar a los italianos, enfrascados en un polémico debate sobre inmigración, a mostrar solidaridad con las personas que llegan hasta el país europeo en busca de una mejor calidad de vida.
El Papa hizo estas declaraciones durante una visita a la ciudad portuaria italiana que durante siglos ha sido un punto de llegada de inmigrantes y refugiados. "En los últimos años, los diarios y la televisión nos han mostrado imágenes de refugiados que llegan a Brindisi desde Croacia, Montenegro, Albania y Macedonia", dijo a la multitud reunida en el centro de la ciudad el sábado por la noche. En un sermón ofrecido en el puerto donde inmigrantes arribaron en gran número desde los Balcanes en la década de 1990, el pontífice retomó el tema de la compasión para aquellos que lo necesitan. El Papa dijo a los fieles que Cristo predicaba el amor y la caridad para los débiles y más pobres. La compasión cristiana no tiene nada que ver con una demostración exagerada de la piedad o con depender de dádivas, dijo ante una multitud de 70.000 personas. "En lugar de eso, es sinónimo de solidaridad", dijo el líder católico de 81 años a sus fieles. La inmigración fue uno de los temas políticos más candentes de la campaña electoral de abril, en la que el conservador Silvio Berlusconi logró un nuevo período como primer ministro. Entre sus aliados se encuentran la Liga Norte, un movimiento contrario a los inmigrantes y la derechista Alianza Nacional. La Iglesia Católica ha expresado su preocupación por una serie de duras medidas impulsadas en Italia, que incluye una nueva ley que podría convertir a la inmigración ilegal en un crimen punible con penas de cárcel. Varios cientos de inmigrantes llegan cada semana a Italia, y a menudo son capturados por las autoridades italianas después de cruzar el Mar Mediterráneo en embarcaciones sobrecargadas y mal equipadas desde el norte de África. /Por Robin Pomeroy/.* |